Kanban
Mueve el trabajo por un tablero visual y observa el progreso desde el inicio hasta el final.
Saca todo de tu cabeza y mételo en un sistema en el que confíes.
6 min de lectura · Actualizado el 15 oct 2026
Tu cerebro sirve para tener ideas, no para almacenarlas. Getting Things Done, de David Allen, saca cada bucle abierto de tu cabeza y lo lleva a un sistema que revisas y en el que confías. El resultado no es hacer más tareas por hora: es el fin del zumbido de fondo de las obligaciones olvidadas.
1Captúralo todo
Cada tarea, idea y «no te olvides» va a una única bandeja de entrada, de inmediato. Nada vive solo en tu cabeza.
2Aclara qué significa
Para cada elemento pregúntate: ¿es accionable? Si no, tíralo, archívalo o apárcalo. Si sí, ¿cuál es la siguiente acción física?
3Organiza por contexto
Las acciones van a listas según dónde ocurren: llamadas, recados, ordenador, esperando respuesta. Los proyectos guardan todo lo que necesita más de un paso.
4Reflexiona cada semana
La famosa revisión semanal: vacía la bandeja, actualiza cada proyecto y ojea la semana. Si te la saltas, el sistema se pudre.
5Actúa con confianza
Con todo capturado y al día, simplemente haz la siguiente acción que permita el contexto. Sin replanificar el día a mediodía.
Si al aclarar aparece una acción de menos de dos minutos, hazla de inmediato en lugar de organizarla. La regla más citada de GTD existe porque las tareas diminutas cuestan más de seguir que de terminar.
Mueve el trabajo por un tablero visual y observa el progreso desde el inicio hasta el final.
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